
Como percibes el mundo, tu mundo, tu hogar, tu morada planetaria, la joya engarzada en medio del hilo de la creación, ¿Un mundo más acaso?, ¿otra porción de tierra esferica ostentando su atmósfera espectacular? ¿Acaso tierra de oceanos abundantes, lagos de cristal y cielos de paz profunda?, ¿Es acaso una lugar más en donde habeis de pasar vuestros días de vida hasta la hora de la muerte y en pos de ello no más?
Como gota expelida de fruto fresco se bambolea en armónica sinfonía estelar. Entre el aparente frío y silencio del vació, aparentemente solitaria-
Nuestro mundo de cristal en donde se corren cintas día y noche. En medio de sus aguas navegan imágenes del porvenir cual bola de cristal para los Dioses. Desde el cosmos se admira su belleza efímera más alla de lo que podríamos ver con nuestros sentidos atrofiados. Melodias que descienden de las estrellas e interpenetran como la luz va chocando entre montañas, oceanos y ciudades perdiendo su brillo, desgastando su belleza. Melodías luminosas que no podemos ver aun en la noche más silenciosa. Destellos nos llegan como diciendonos: Veis aca arriba, la bóveda etrellada y no os humillais ante las miradas de los Dioses y los hombres más allá de vuestra concepción lógica. Contemplais infima porción de luz estelar que por buena voluntad aun llega hasta vosotros y no percibís que dentro vuestro el cosmos gime por despertaros. Rendid vuestras fuerzas ante el trono de los cielos. Rendid vuestros caminos ante el único. Vaciad vuestro odre en pos del universo y clamad por Él, clamad por aquel que os puede dar vino nuevo una vez hallais creado odre nuevo.
Hombres del mundo, despertaos de vuestro mundo de maya.